La cronista argentina fue distinguida con la Medalla de Oro de los Premios María Moors Cabot 2026 por su trayectoria y aporte al periodismo narrativo. De la misma forma varias figuras importantes del país ya han recibido este premio como Jorge Fontevecchia, Martín Caparrós, Hugo Alconada Mon, Roberto Noble, Alberto Gainza Paz y Luis Mitre.
Leila Guerriero, una de las más reconocidas cronistas, escritoras y editoras de Argentina recibió la Medalla de Oro por su trayectoria en el periodismo narrativo en la entrega de los Premios María Moors Cabot 2026, un galardón creado en 1938 para distinguir a periodistas y organizaciones periodísticas por la excelencia de su trabajo.
El jurado explicó sus motivos para elegir a esta gran referente del periodismo y la literatura argentina: “Leila Guerriero ha transformado el oficio del periodismo narrativo en español a lo largo de sus tres décadas de trayectoria. Hoy es una de las voces más influyentes en esa tradición híbrida que une al periodismo y a la literatura, que dialoga con la obra de figuras globales de la talla de Elena Poniatowska y Svetlana Alexievich”.
Y agregan: “Sus crónicas y perfiles, publicados en los principales medios de América Latina, Estados Unidos y Europa, iluminan realidades complejas atravesadas por la memoria histórica, la desigualdad y la violencia, sin caer jamás en la simplificación ni en los estereotipos que tan a menudo persisten sobre la región».
«Su método es inconfundible: una paciencia extraordinaria, una aproximación meticulosa a la vida interior de sus personajes y una escucha atenta y profunda que permite que testigos silenciados por la historia o por su propio pudor digan lo que nunca antes habían podido decir”, destacaron.
En ese punto, explicaron: “Guerriero no vuelve a contar lo que ya sabemos; en cada relato descubre algo nuevo. Eso es lo que ocurre en ‘El rastro en los huesos’, sobre el Equipo Argentino de Antropología Forense, y en su libro reciente ‘La llamada’, que reconstruye las dimensiones públicas e íntimas de la represión durante la dictadura argentina. En ‘Plano americano’, sus perfiles trazan un mapa cultural vivo del mundo hispanohablante.
Y cierran diciendo: “Su labor como editora de antologías como ‘Los malditos’, ‘Los malos’ y ‘Extremas’ ha contribuido a expandir el canon latinoamericano. Desde 2002, ha formado a generaciones de cronistas en talleres y programas de maestría por toda la región y Europa. Y en una época que premia la velocidad por encima de la comprensión, Guerriero insiste en detenerse, en escuchar y en abrazar la complejidad”.















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